Peluquerías, barberías, estética, fisios: tu web es la agenda
Un hueco del martes a las 11:00 que no se llena no se recupera. En estos negocios, la web no es un folleto: es una herramienta de ocupación de agenda.
Reservas a las 23:00, sin llamar — nadie coge el teléfono a esa hora.
Buena parte de las reservas se piden fuera del horario del local — por la noche, en el sofá, cuando nadie coge el teléfono. Si la única vía es llamar, esas peticiones se pierden.
Reserva online: el cambio más rentable
Capta reservas a las once de la noche, reduce las interrupciones durante el servicio —no hay nada peor que dejar un tinte a medias para coger el teléfono— y, con recordatorio automático, baja las ausencias.
Los precios, en la web
“Si pongo precios, comparan.” Comparan igual. Lo que consigues ocultándolos es que la gente escriba para preguntar, y la mitad no vuelva.
El equipo, con nombre y cara
La gente no va a un local, va con alguien. Fotos reales, nombres, especialidad de cada uno — es lo que hace que alguien pida cita “con Marta”.
Antes y después
Es el contenido que más convierte, con permiso explícito y sin retoques.
arrastra el divisor →
Reseñas, siempre
Una reseña reciente vale más que diez de hace tres años — pedirla es tan fácil como un QR en el mostrador.
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