Electricista, fontanero, cerrajero: tu web tiene 8 segundos y un solo trabajo
Son las once de la noche y a alguien se le ha inundado el baño. Coge el móvil, escribe “fontanero urgencias” y abre los tres primeros resultados. No lee. No compara acabados. Busca un número de teléfono y lo pulsa.
Ese es el escenario real. Todo lo demás —la galería de trabajos, el “quiénes somos”, el formulario de siete campos— es ruido en ese momento.
Qué hacemos entonces
El teléfono, siempre visible
Botón de llamada fijo en la parte inferior en móvil, y el número grande en la cabecera. Un solo toque, sin formularios de por medio.
Tres preguntas, un vistazo
Qué haces, dónde lo haces y cómo te contacto. Nada más por encima del pliegue.
Zona de cobertura escrita, no supuesta
Le quita una duda al cliente y le da a Google las señales geográficas que necesita.
Urgencias separadas del resto
Si atiendes 24h, es una página propia, con su titular y su horario claro — la que va a rankear de madrugada.
Estructura plana
Home, servicios, zona, contacto. Cinco páginas bien hechas rinden más que veinte a medias.
Por qué el SEO local aquí no es opcional
Un despacho de abogados puede vivir de recomendaciones durante años. Un fontanero no: buena parte de sus clientes nuevos son gente con un problema urgente que no conoce a nadie. Esa gente llega por búsqueda — y ahí manda el paquete local de Google: el mapa con tres fichas que sale antes que cualquier resultado normal.
El SGEO —salir en las respuestas de ChatGPT o de las IA de Google— empieza a pesar también. Cuando alguien pregunta “¿a quién llamo para una fuga en Vallecas?”, el modelo se apoya en fichas, reseñas y webs bien estructuradas. Si tus datos están limpios y son consistentes, apareces. Si están dispersos, no.
Lo que no necesitas
- ✕Animaciones de entrada
- ✕Un vídeo de fondo que tarda cuatro segundos en cargar
- ✕Un chatbot
- ✕Un blog de veinte artículos que no vas a mantener
Todo eso es peso, y el peso en móvil con mala cobertura es dinero perdido.
La señal de que tu web va bien
No es el número de visitas. Es cuántas llamadas entran diciendo “te he visto en internet”. Esa es la única métrica que factura.
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