Bar, restaurante, cafetería: la gente no busca tu web, busca tu carta y si estás abierto
Miramos analíticas de webs de hostelería y siempre salen las mismas cuatro cosas: la carta, el horario, la dirección y el teléfono para reservar. En ese orden.
Todo lo que compita con esas cuatro cosas en la home está estorbando.
La carta, en HTML. Nunca en PDF
Es el error más repetido del sector. Un PDF en el móvil obliga a hacer zoom, se descarga, pesa, y Google lo lee mal o no lo lee. Cada vez que cambias un precio hay que rehacerlo entero.
El horario, bien puesto en dos sitios
En la web y en tu ficha de Google. Y tienen que coincidir. Un horario desactualizado en festivos genera algo peor que una visita perdida: genera una reseña de una estrella de alguien que se plantó en la puerta y estaba cerrado.
Reservas: una vía, evidente
Teléfono, WhatsApp o sistema online. Las tres valen. Lo que no vale es tenerlas escondidas en el pie de página.
Fotos pocas y buenas — y la ficha de Google al mismo nivel que la web
Seis fotos reales bien hechas ganan a cuarenta de banco de imágenes. Y del local también, no solo de los platos. Para hostelería, tu ficha de Google es tan importante como la web, o más: la web sostiene la ficha, la ficha trae la gente.
← desliza para ver la carta →
La pregunta con la que se decide todo
Alguien está a doscientos metros, con hambre, mirando el móvil. ¿Tu web le resuelve en diez segundos qué comes, cuánto cuesta y si estás abierto? Si sí, has ganado un cliente. Si no, se va al de al lado.
¿Quieres que revisemos tu web con este mismo criterio?
Pide tu auditoría gratis